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ATEX · · 7 min de lectura

Qué son las zonas ATEX y cómo se clasifican

La clasificación ATEX distingue las atmósferas de gases de las de polvo y ayuda a definir qué protección necesita un equipo. Explicamos las seis zonas y los datos que conviene revisar antes de elegir una solución industrial.

Las zonas ATEX clasifican las áreas donde puede formarse una atmósfera explosiva según el tipo de sustancia y la frecuencia y duración de su presencia. Las zonas 0, 1 y 2 corresponden a gases, vapores o nieblas inflamables; las zonas 20, 21 y 22, a nubes de polvo combustible.[1]

Qué significa ATEX

ATEX es el nombre habitual del marco europeo relacionado con las atmósferas explosivas. Una atmósfera de este tipo puede aparecer cuando una sustancia inflamable o combustible se mezcla con el aire, en condiciones atmosféricas, y la mezcla permite que una combustión iniciada por una fuente de ignición se propague.[2]

Gases y vapores frente a nubes de polvo combustible: dos tipos de atmósfera explosiva con zonas distintas
Gases y vapores frente a nubes de polvo combustible: dos tipos de atmósfera explosiva con zonas distintas

El riesgo puede proceder de un vapor inflamable o de un material sólido convertido en polvo. Por eso, analizar únicamente los líquidos utilizados en un proceso puede dejar fuera otros peligros. El INSST recuerda que algunos polvos combustibles pueden tener propiedades explosivas incluso cuando no disponen de ficha de datos de seguridad.[3]

Clasificación de las zonas ATEX

La tabla resume las seis zonas y su relación general con los aparatos del grupo II, aplicable a la industria no minera. La selección debe responder a la evaluación de riesgos y al documento de protección contra explosiones.[1][4]

ZonaAtmósferaPresencia de la mezcla explosivaCategorías de aparato
0Gas, vapor o nieblaContinua, prolongada o frecuente.1G
1Gas, vapor o nieblaOcasional en funcionamiento normal.1G o 2G
2Gas, vapor o nieblaImprobable en funcionamiento normal; si aparece, dura poco tiempo.1G, 2G o 3G
20Polvo en nubeContinua, prolongada o frecuente.1D
21Polvo en nubeOcasional en funcionamiento normal.1D o 2D
22Polvo en nubeImprobable en funcionamiento normal; si aparece, dura poco tiempo.1D, 2D o 3D

G identifica la aptitud para gases, vapores o nieblas; D, para polvo. La tabla expresa una correspondencia general: categoría y letra no bastan para determinar si un aparato es adecuado para una instalación concreta.[4][6]

La zona describe la presencia esperable de la atmósfera explosiva. Una zona 2 o 22 sigue requiriendo medidas de protección, aunque esa presencia sea poco probable durante el funcionamiento normal.[6]

Diferencia entre zona ATEX y categoría del equipo

La zona caracteriza el área; la categoría indica el nivel de protección del aparato. Para el grupo II, la categoría 1 corresponde a un nivel de protección muy alto; la 2, alto; y la 3, normal, dentro de los requisitos establecidos por la normativa.[4]

Por ejemplo, un marcado 2G hace referencia a la categoría 2 para atmósferas de gases, vapores o nieblas. Ese número no significa zona 2. Del mismo modo, un equipo adecuado para polvo necesita una evaluación específica si también va a estar expuesto a una atmósfera inflamable de gases.[4][6]

Normativa ATEX y responsabilidad de la clasificación

El marco europeo distingue dos ámbitos complementarios. La Directiva 1999/92/CE se ocupa de la protección de los trabajadores y las condiciones del lugar de trabajo; en España se incorpora mediante el Real Decreto 681/2003. La Directiva 2014/34/UE regula los aparatos y sistemas de protección destinados a atmósferas potencialmente explosivas; su referencia española es el Real Decreto 144/2016.[5][4]

El empresario debe asegurar la evaluación y clasificación de las áreas y disponer del documento de protección contra explosiones antes de iniciar el trabajo. Este documento debe mantenerse actualizado, también cuando se introducen modificaciones importantes en la instalación, los equipos o la organización del trabajo.[1]

Qué comprobar antes de elegir un equipo ATEX

Una petición como «necesito una estufa ATEX» deja abiertas decisiones que condicionan el diseño. Para concretar la especificación conviene reunir la siguiente información:

  • La sustancia y su comportamiento. Identificar los gases, vapores o polvos presentes y disponer de sus propiedades relevantes. Si faltan datos sobre la explosividad de un polvo, puede ser necesaria su caracterización mediante ensayos.[3]
  • La clasificación y el uso previsto. Indicar la zona del emplazamiento, la atmósfera a la que estará expuesto el aparato y las condiciones de operación que debe cubrir.[6]
  • Los límites de temperatura. Comprobar la clase de temperatura o temperatura superficial máxima aplicable, además de las condiciones ambientales. La temperatura programada en el proceso no describe por sí sola la de todas las superficies del equipo.[3][6]
  • El marcado completo y la documentación. Revisar la declaración UE de conformidad, las instrucciones y, cuando proceda, los certificados y sus condiciones específicas. Un marcado CE aislado no demuestra aptitud ATEX.[4]
  • La integración. Examinar las conexiones, la instalación y el uso del conjunto. Incorporar un componente apto para ATEX no resuelve automáticamente la evaluación del resto del equipo.[7]

Estos datos permiten comparar las ofertas según la atmósfera contemplada, los límites de uso y la documentación que acompaña al equipo.

ATEX en estufas y equipos de proceso

En un equipo térmico hay que distinguir el entorno de instalación, la atmósfera del proceso y las conexiones entre ambos. Que un aparato sea adecuado para una zona exterior determinada no demuestra que pueda tratar cualquier mezcla inflamable dentro de su cámara.[7]

Estufa industrial: entorno de instalación, atmósfera del proceso y conexiones se evalúan por separado
Estufa industrial: entorno de instalación, atmósfera del proceso y conexiones se evalúan por separado

Un caso ilustrativo sería el secado de piezas con restos de disolvente. Antes de definir el equipo interesa conocer qué sustancia puede liberarse, en qué cantidad, durante qué parte del ciclo y bajo qué condiciones de temperatura y ventilación. Es información que debe alimentar la evaluación del proceso, sin asignar una zona automáticamente por el nombre de la operación.[3][7]

Además, la existencia de una atmósfera explosiva interna no determina por sí sola cómo se aplica la Directiva 2014/34/UE al conjunto. La guía de la Comisión Europea distingue el aparato completo, sus elementos internos y sus interfaces. Por ello, el alcance normativo y las medidas de protección deben definirse a partir del diseño y del uso previsto.[7]

Preguntas habituales sobre zonas ATEX

Diferencias entre la zona 21 y la zona 1

Ambas contemplan una aparición ocasional en funcionamiento normal, pero la zona 1 corresponde a gas, vapor o niebla y la zona 21 a polvo combustible. Esa diferencia condiciona la selección del equipo.[6]

Áreas con distintas clasificaciones en una fábrica

Una instalación puede contener áreas con clasificaciones diferentes y otras sin clasificación ATEX. La delimitación depende de las fuentes de emisión, de la ventilación y de las condiciones de funcionamiento estudiadas.[6]

Revisión de la clasificación tras modificar el proceso

Cambiar sustancias, equipos o condiciones de trabajo puede exigir revisar la evaluación y el documento de protección contra explosiones. Conviene abordar esa revisión al preparar la modificación.[1]

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Si necesitas desarrollar o integrar un equipo industrial para un entorno con requisitos ATEX, comparte con Selecta Engineering la clasificación disponible, el material que vas a tratar, la temperatura de trabajo, la capacidad y las necesidades de integración. Esa información permite plantear una conversación técnica sobre el alcance de la solución.

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Fuentes

  1. BOE — Real Decreto 681/2003 — artículos 7 y 8 y anexos I y II
  2. HSE — ATEX and explosive atmospheres
  3. INSST — Guía técnica sobre atmósferas explosivas — edición 2021
  4. BOE — Real Decreto 144/2016 — texto consolidado
  5. Comisión Europea — Equipos para atmósferas potencialmente explosivas
  6. HSE — Classification of hazardous areas and selection of equipment
  7. Comisión Europea — Guía de la Directiva ATEX — sexta edición enero de 2026 — apartados 34 y 35

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