Bancos de tejidos · · 7 min de lectura
Polvo de hueso en bancos de tejidos: usos, micras, valor y precio
Para qué sirve el polvo de hueso, qué indican sus micras y cómo lo preparan los bancos de tejidos. Incluye precios públicos españoles de referencia de 2026.
El polvo de hueso empleado por un banco de tejidos es una preparación que puede servir como injerto para determinadas intervenciones de reparación y reconstrucción ósea. Su interés depende del origen del tejido, del tratamiento recibido, de la granulometría y de la indicación del producto. Un envase pequeño concentra mucho más que una operación de triturado: incorpora selección, procesamiento, controles y trazabilidad.
Qué se entiende por polvo de hueso
Cuando procede de un donante humano y se destina a otra persona, hablamos de un aloinjerto. Una presentación concreta es el polvo de hueso cortical mineralizado liofilizado: tejido cortical reducido a partículas que conserva su componente mineral. El Banc de Sang i Teixits lo ofrece en diferentes volúmenes y rangos de tamaño.[1]
La matriz ósea desmineralizada, o DBM, corresponde a otra preparación. Se obtiene al retirar el componente mineral del hueso y puede presentarse como polvo o en formulaciones moldeables. El NHS Blood and Transplant, por ejemplo, describe presentaciones de DBM en pasta y putty. El origen y la composición deben acompañar cualquier comparación.[2]
También existen sustitutos óseos sintéticos, como los de fosfato cálcico. Por eso, antes de comparar un producto con otro conviene identificar qué material contiene cada uno. La denominación comercial hueso para injerto no significa que todas las opciones sean tejido humano ni que tengan las mismas propiedades.[3]
Para qué se utiliza
Las fichas del BST consultadas recogen aplicaciones de sus polvos corticales en:
- Preservación alveolar y relleno después de una extracción dental.
- Elevación de seno.
- Defectos óseos.
- Reconstrucción maxilofacial.
Son indicaciones de productos identificados y no deben extrapolarse a cualquier material particulado.[1][4]
El interés clínico consiste en disponer de una preparación adecuada para el defecto y el procedimiento. En algunos productos desmineralizados se describe potencial osteoinductivo, es decir, capacidad potencial para favorecer la formación de hueso. Esa característica no permite prometer un resultado idéntico en todos los pacientes o situaciones.[4]
Qué indican las micras

La micra o micrómetro, cuyo símbolo es µm, es una unidad de longitud: 1.000 µm equivalen a 1 mm. Así, un intervalo de 250–850 µm equivale a 0,25–0,85 mm. Aunque se hable de polvo, estas preparaciones pueden contener partículas que se describirían visualmente como pequeños gránulos.
Estos son ejemplos reales de granulometría declarada en las fichas del BST:[1][4]
| Preparación | Tamaño de partícula |
|---|---|
| Cortical mineralizado liofilizado | 250–850 µm, según referencia |
| Cortical mineralizado liofilizado | 500–850 µm, según referencia |
| Cortical desmineralizado liofilizado | 250–850 µm |
La ficha describe un intervalo, no que todas las partículas midan exactamente lo mismo. Para un banco de tejidos, interesa obtener y comprobar la distribución especificada de manera reproducible. La selección de un tamaño para uso clínico debe corresponder al producto y a la indicación.
Una partícula más fina no garantiza un mejor resultado
Un pequeño estudio humano de Fucini y colaboradores comparó en defectos periodontales aloinjerto desmineralizado de 250–500 µm con otro de 850–1.000 µm, sin detectar una diferencia estadísticamente significativa en el relleno óseo. Es un trabajo antiguo y limitado; no demuestra equivalencia universal, pero tampoco respalda la idea de que reducir siempre el tamaño mejore el resultado.[5]
Desde la ingeniería, el objetivo recomendable es alcanzar una especificación justificada y controlar su variabilidad. La máxima finura, tomada de forma aislada, aporta poca información sobre la utilidad final del injerto.
Qué aporta un banco de tejidos
El valor añadido incluye evaluar al donante, mantener la identificación del tejido, controlar el procesamiento y la preservación, realizar los controles previstos y asegurar su almacenamiento y distribución. La normativa española exige condiciones controladas y validación de los procesos críticos. Estas actividades permiten relacionar el tejido suministrado con su origen y con la documentación de su preparación.[6]

Para el equipamiento, proponemos traducir esas necesidades en requisitos comprobables: comportamiento repetible, materiales compatibles, acceso para limpieza, control de los parámetros relevantes y documentación que facilite la cualificación y la validación del proceso. El banco debe determinar cuáles son necesarios para su actividad.
Precios públicos de referencia en España
La tarifa ordinaria del Banc de Sang i Teixits vigente desde el 1 de enero de 2026 publica los siguientes importes. La consulta se realizó el 17 de octubre de 2026:[7]
| Código | Producto | Presentación | PVP publicado |
|---|---|---|---|
| BT1002 | Polvo cortical mineralizado de 250–850 µm | 1 cc | 89,34 € |
| BT1003 | Polvo cortical desmineralizado | 1 cc | 114,85 € |
| BT1012 | Matriz ósea desmineralizada en putty | 1 cc | 154,93 € |
Son precios de esas referencias concretas, no un precio medio del mercado ni una cotización de Selecta Engineering.
Un cc equivale a un mililitro de volumen; no equivale automáticamente a un gramo. Tampoco debe suponerse que 1 cc de polvo y 1 cc de una formulación moldeable contienen la misma cantidad de tejido. Para un suministro real deben confirmarse las condiciones aplicables, incluidos los conceptos adicionales de entrega.
Qué representa el valor económico
En España, la donación de tejidos es voluntaria y altruista. Las actividades de los establecimientos de tejidos no tienen carácter lucrativo y solo pueden repercutir los costes efectivos de los servicios autorizados. El BST explica que sus precios reflejan la obtención, validación, procesamiento y almacenamiento, entre otras actividades.[6][8]
La lectura industrial de estos importes es que una preparación clínica reúne muchas operaciones y controles. La tarifa no permite calcular por sí sola el margen del banco ni la rentabilidad de una máquina. Para valorar un equipo conviene estudiar cuánto contribuye a cumplir la especificación del producto, documentar el proceso y utilizar adecuadamente el tejido disponible.
Si estás definiendo equipamiento para un proceso de banco de tejidos, comparte los requisitos con Selecta Engineering para estudiar su viabilidad técnica.
Consultar requisitos de equipamiento
Fuentes
- BST — Polvo de hueso cortical mineralizado liofilizado, ficha técnica
- NHS Blood and Transplant — Demineralised bone matrix
- Straumann — BoneCeramic, ejemplo de sustituto óseo sintético
- BST — Polvo de hueso cortical desmineralizado liofilizado, ficha técnica
- Fucini y colaboradores — Estudio humano sobre tamaño de partículas, Journal of Periodontology, 1993
- BOE — Real Decreto-ley 9/2014, artículos 3 y 19 y anexo I
- BST — Tarifa ordinaria de tejidos 2026, páginas 4 y 5
- BST — Explicación de sus tarifas y recuperación de costes